jueves 19 de marzo de 2009

Distinción a Julia Manzitti, integrante del Coro Estable del Teatro Colón

En la semana del Centenario, la Dirección Genaral del Teatro Colón, otorgó premios a la trayectoria a quienes se han desempeñado durante medio siglo al servicio del primer coliseo: JULIA INES MANZITTI, integrante del Coro Estable, los cornistas SEBASTIAN ALIOTTA Y MARCOS MOLO, y OSCAR ARAUJO, jefe de Utilería .

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El 25 de mayo de 2008, cuando el edificio del actual Teatro Colón cumplió cien años, se entregaron en el Teatro Ópera plaquetas de reconocimiento a los cincuenta años de trabajo al servicio del arte a Julia Inés Manzitti, del Coro Estable del Teatro Colón: a Sebastián Aliotta y Marcos Molo, cornistas de la Orquesta Estable, y a Oscar Araujo, jefe de Utilería del Teatro.
“Fue un milagro entrar al Colón”, recuerda Julia Manzitti, refiriéndose a aquel concurso que ganó a los veinte años frente al Maestro Tulio Boni.
Para ella fue una sorpresa quedar elegida entre sesenta sopranos-“una más fantástica que la otra”-porque no se dedicaba al canto, sino que había hecho la carrera de piano en el Conservatorio Nacional.


Marcos Molo cuenta que cruzó la Avenida 9 de Julio saltando y a las carcajadas cuando se enteró que había entrado al Colón a los dieciocho años. Y Sebastián Aliottta recibió una gran sorpresa cuando supo que había sido elegido, porque estaba seguro de que le había ido mal en el concurso.
Haber pasado toda su vida en el Teatro Colón les dejó a los artistas un recuerdo maravilloso y varias anécdotas. La más recordada es la del famoso tenor italiano Giuseppe di Stefano, que vino a cantar a la Argentina con una gran expectativa en el público. El teatro estaba lleno para una función de la ópera “Tosca” y las entradas se habían revendido a precios altísimos. Cuando empezó a cantar, desafinó tanto que las silbatinas fueron espantosas. Parte del público estaba esperándolo en la puerta y cuando salió le tiraron monedas. Después de esa función no volvió a cantar.

Los cornistas de la Estable también recuerdan cuando el director de orquesta Berislav Klobucar se desmayó en medio de una función- se trataba de la ópera “Jenufa”, en 1994- y debió ser reemplazado rápidamente por el Maestro Mario Perusso, frente a la sorpresa de los espectadores y de los propios músicos.
El público argentino es muy exigente”. Me parece que es más culto que el público europeo”, opina Julia Manzitti. En cambio Marcos Molo asegura que nuestro público es muy cálido. “ Nosotros sentimos que el público nos apoya. El público argentino es muy especial, aunque con los cantantes es más exigente” reconoce el cornista de la Orquesta Estable. Y recuerda que a Pavarotti lo silbaron en Italia porque una noche le salió mal una nota. “Yo no creo que en Argentina hubiera pasado una cosa así porque nuestro público está entregado al artista”.

Oscar Araujo está en la sección de Utilería desde hace cincuenta y cuatro años, y es feliz por haber trabajado durante tanto tiempo en el Teatro. “Es todo muy vertiginoso todo lo que ocurre en el Colón, porque uno se pasa todo el año haciendo obras y siempre lo que estamos creando en el momento es lo mejor, y de repente terminó la temporada. Y aunque parece que estuviera todo inerte, hay una gran velocidad, todo el mundo está atento porque tenemos un gran compromiso con el público. “Araujo dice que nunca está tranquilo hasta que termina el espectáculo.
Marcos Molo coincide en que “siempre hay un poco de nervios al subir al escenario”. Porque la música es “el único arte donde no se puede borrar. Cuando a uno le sale mal una nota, el público la oyó y no se puede arreglar. A lo mejor todos los ensayos salieron bien y el día de la función sale mal una nota y es terrible, uno se marga y a la noche no puede dormir.”

Junto a los mejores.

Cada uno desde su experiencia conoció de cerca de los más prestigiosos cantantes, directores de orquesta y régisseurs.
“Fue una vida maravillosa dentro del Teatro”, cuenta Julia Manzitti. “ Además, he tenido la oportunidad de estar al lado de los grandes, como Alfredo Kraus, Nicolai Gedda, Birgit Nilsson,. Y trabajar con el Maestro Boni fue la experiencia más emocionante de toda mi vida”, relata la cantante que visita en todos los cumpleaños al Maestro que dirigió el Coro Estable del Colón durante veintitrés años y que vive en Italia.


Por su parte, Sebastián Aliotta y Marcos Molo coinciden en que Peter Maag era “insuperable”dirigiendo Mozart, y en que Ferdinand Leitner era preciso y podía dirigir todo de memoria.
Aliotta rememora que tuvo la suerte de escuchar a Beniamino Gigli y a Tito Schippa, y Molo recuerda a la soprano Anna Moffo, que “era muy linda y cantaba muy bien; acá hizo “ La Traviata”.

Para cada uno de los premiados, el hecho de haber pasado todos estos años trabajando en el Colón representa un gran motivo de orgullo y satisfacción. La pasión con la que se refieren a su trabajo, el respeto y el cariño con el que recuerdan a sus compañeros, y la gratitud y felicidad que sienten por haber vivido su vida dentro del Colón son sin duda un denominador común.


LUJAN FRANCOS
NOTA